Posts etiquetados ‘taxi’

Un taxi parisino en Barcelona

18-abril-2010

Dice la ley de Murphy que si algo puede salir mal, saldrá mal. Se quedó corto. Puro optimismo, el de Murphy. Si algo puede salir mal, saldrá peor, y los sindicatos franceses se encargarán de estropearlo todavía más. Mi Santaesposa™ me llamó el jueves para contarme que probablemente llegaría tarde de su viaje a París por culpa de un volcán en Islandia, lo que, sin duda, me pareció la peor excusa de todos los tiempos. Después de consultar la prensa on line y creerme lo que estaba sucediendo, empezamos a buscar soluciones para traérmela de vuelta, pero no contábamos con el carácter francés. El deporte nacional en Inglaterra es el fútbol, en Estados Unidos mirarse el ombligo y en Francia hacer huelgas en el momento más inoportuno. Los trenes franceses, que ya llevaban nueve días de huelga, siguieron parados. Así pues, sin avión, ni tren, recurrimos al autobús, con el éxito esperado. Todos los autobuses llenos durante los siguientes seis o siete días. Quedaba una última opción: alquilar un coche. Negativo. Todos los coches de alquiler en aproximadamente seiscientos kilómetros a la redonda de la capital de la France estaban ya más que alquilados, a un precio entre cinco y veinte veces el habitual. El chaos and disorder estaba ya instalado en toda Europa, y el vuelo de vuelta del viernes estaba ya cancelado veinticuatro horas antes. Así que, finalmente quedó el recurso más obvio: Parar un taxi y decirle al tío “A Barcelona, oiga. Y deprisita”.

El taxi parisino en el que regresó mi mujer, en la Avenida Diagonal. Arriba a la derecha, el luminoso del Hospital de Barcelona

(more…)

Más viajes (extra) ordinarios en taxi

9-octubre-2008

Mick Hogan es taxista en Portsmouth, una ciudad al sur de Inglaterra. La semana pasada estaba detenido en la parada de taxis haciendo esas cosas que hacen los taxistas (leer, revisar el navegador, empujar el coche) cuando un tipo llamado Dave se le subió al coche y pronunció una frase un tanto inolvidable: “Lléveme a Munich”.

Pensé que se estaba echando unas risas a mi costa, o que uno de mis compañeros me estaba gastando una broma pesada, pero resultó que la cosa iba en serio. Le informé de que le costaría 1.700 libras [unos 2.200 euros, o 3.000 dólares], y 250 libras más para el cruce del Túnel del Canal y una noche de hotel en Munich, y accedió.

Según cuenta el taxista, el acelerado pasajero, al que parecía sobrarle el dinero tanto como le faltaba el tiempo, había quedado con unos amigos en pleno Oktoberfest de Múnich para celebrar una despedida de soltero, y había perdido el avión que tenía que llevarle a la capital bávara. Veinte horas después y con 3.500 euros más en el bolsillo el taxista inglés depositó al viajero en la ciudad alemana. Preguntado sobre el hecho, afirmó “Son cosas que pasan a veces, aunque desde luego supera a acercar a las tiendas a algunos pensionistas”. Flema británica, le dicen.

Esto, que es extraordinario en Portsmouth, en la famosa Costa de la Muerte gallega es de lo más común. Ángel Vázquez, un taxista de Baio (La Coruña) lleva más de dos décadas realizando el trayecto entre Galicia y Suiza varias veces al mes por un precio mucho más asequible, unos 150 euros (supongo que por pasajero, si no no le alcanza ni para pagar la gasolina). La colonia gallega en Suiza siempre ha sido muy numerosa, pero cada vez es menor, por lo que, poco a poco, esos viajes van resultando cada vez más raros. Y es que, como decía aquel torero, “hay gente pa to”.

Previamente, en Fronteras: Viajes extraordinarios… en taxi.

Vía Menéame (y 2).

Cabbie! Drive me to Munich, en la edición británica del diario Metro.

De la Costa da Morte a Suiza, en La Voz de Galicia.

Viajes extraordinarios… en taxi

26-marzo-2008

¡Taxi!

Cualquier taxista que se precie tiene centenares de anécdotas que contar, desde los pasajeros famosos que han llevado hasta los mamones que han echado la papilla en la tapicería del asiento trasero. En una ocasión una taxista de un pueblo cercano a Barcelona me contó que la carrera más larga que había realizado consistió en llevar unas piezas de una máquina hasta Málaga. Otro taxista, madrileño esta vez, se reía al recordar a un pasajero que se subió al coche y dijo “Tengo que ir a Sevilla, pero no a la calle, la ciudad”. Sin embargo, ninguna de esas carreras puede compararse ni siquiera de lejos con la que el vizcaíno Carlos Arrese y los ingleses Jeremy Levine y Mark Aylett realizaron en 1994.

(more…)


%d personas les gusta esto: