Una frontera es una línea imaginaria que separa dos estados, dos países, dos legislaciones, y a veces dos idiomas, dos modos de vida o dos sistemas antagónicos. En muchas ocasiones, la frontera también es una línea imaginaria pero muy real que separa la riqueza de la miseria, la abundancia de la escasez y el futuro de la desesperanza. Hoy vamos a recorrer los abismos económicos que separan países contiguos, los precipicios de la renta per cápita por los que se despeñan las esperanzas de la gente. Al otro lado de la verja son más ricos.
Posts etiquetados ‘Noruega’
Noruega, la bandera con otras ocho banderas dentro de ella
14-noviembre-2011Algo debieron hacer medianamente bien los británicos cuando su bandera todavía figura en las enseñas nacionales de países que fueron sus colonias. Fijémonos, por ejemplo, en las banderas de Australia, Nueva Zelanda, las Islas Fiyi o Tuvalu. Incluso territorios como Hawái o la Columbia Británica lucen la Union Jack en sus banderas. La misma Canadá también, hasta 1965, cuando sustituyeron la bandera monárquica por la de la hoja de arce. Sin embargo, la bandera británica no es la única que aparece en otras banderas. La bandera noruega contiene hasta ocho banderas distintas en su interior. ¿Cómo? Eso es lo que vamos a ver hoy.
En mitad de la nada (I)
17-marzo-2009Hace unos días veíamos en este blog el mapa de la accesibilidad global. En él se observan las áreas más aisladas de la Tierra, encabezadas por Groenlandia (excluyendo siempre la Antártida), seguida por selvas impenetrables, desiertos y parajes polares. Sin embargo, una de las características más acusadas de los seres humanos, o de la mayoría de ellos, es la adaptación al medio. Prácticamente en todas las regiones del planeta encontramos gente. Desde la Antártida a Siberia y desde el Outback australiano al desierto del Sáhara, hay personas que hacen su vida en lugares extremadamente inhóspitos o aislados, por lo que encontrarse verdaderamente lejos de un lugar habitado es muy raro. Hoy recorreremos la Tierra en busca de los lugares más aislados y solitarios del planeta.
Nada por aquí, nada por allá. © Krzysztof Pakulski.
Freaktoponomics (III)
7-marzo-2008Después de viajar por los pueblos con los nombres más largos y más cortos, y de dar la vuelta al mundo en palíndromos, hoy, continuando la semana del topónimo friki, daremos un garbeo por algunos de los lugares con los nombres más curiosos del planeta.
All you need is Love
Hace unas semanas se celebró el día de San Valentín, presunto patrón de los enamorados, y la alegría de los fabricantes de bombones y los floristeros. San Valentín se celebra en mayor o menor medida en todo occidente, pero hay lugares donde la celebración es más sentida. Como por ejemplo en Love, Canadá. Love es un pueblo en la provincia de Saskatchewan que cuenta con algo más de un centenar de habitantes. Su nombre procede del apellido del fundador, Tom Love. Abajo a la derecha podéis ver el cartel que da la bienvenida al pueblo, en el que se lee You are now in love, que se puede traducir como “Ahora estás en Love”, o “Ahora estás enamorado”. Criminal, sí. Pero no es lo peor. San Valentín es verdaderamente especial en Love. Hace unos años el jefe de correos local convenció al servicio postal canadiense de que les permitiera tener su propio matasellos, con la idea de promocionar el pueblo a través del correo. El matasellos en cuestión consiste en un osito de peluche sujetando
un corazón y rodeado por la palabra “Love”. Algo capaz de hacer que los sobres exuden miel y los destinatarios de las cartas regurgiten el desayuno. Tras perpetrar el matasellos, iniciaron una campaña para dar a conocer al pueblo a través del correo. La campaña funcionó, y la oficina postal de Love recibe cada año miles de cartas, postales e invitaciones de boda para que sean reenviadas desde allí con el matasellos amoroso.
Pero, estando en España, no hace falta irse tan lejos para encontrar el amor. Basta con acercarse a visitar a nuestro vecino portugués. A poco más de cien kilómetros al norte de Lisboa está Amor, una localidad de cuatro mil habitantes cerca de Leiría. Sin embargo, si uno es viajero, puede buscar enamorarse en lugares más lejanos, como Amour, en la India, Amore, en Nigeria, o el condado de Love, en el estado americano de Oklahoma. El que no encuentra el amor es porque no quiere…
Freaktoponomics (I)
3-marzo-2008En la época anterior al GPS, uno podía perderse con relativa facilidad por la red de carreteras de cualquier país, especialmente por las carreteras comarcales, esas lenguas de aslfalto sin indicadores ni hitos kilométricos que unen pequeñas localidades distantes entre sí. Si uno era previsor y llevaba un mapa, le bastaba llegar a cualquier pueblo y orientarse. Lo malo venía si era de noche, había niebla y llovía, y uno se saltaba el cartel de la entrada al pueblo y seguía tan perdido como antes. Pasa a menudo, todavía. Salvo en el oeste de Gales. En el oeste de Gales hay un lugar cuyo cartel es sencillamente imposible no ver cuando pasa delante, aunque el conductor sea José Feliciano. Porque a ver quién es el que deja de percatarse de un letrero que reza Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch.
Llanfair… y todo lo que sigue (Click para ampliar)
Llanfair etcétera (no pienso escribir el nombre otra vez, que me descuadra los márgenes) es una localidad de poco más de tres mil habitantes en la isla galesa de Anglesey. Su nombre original no era ese, sin embargo. Hasta 1860 la localidad se llamaba Llanfair Pwllgwyngyll, que tampoco es que sea algo sencillo de pronunciar (los galeses, por lo visto, le tienen cierta alergia a las vocales). Pero en ese año el cachondo del alcalde decidió que quería tener la estación de tren con el nombre más largo de todo el Reino Unido (quizá para que empezaran a anunciar el nombre del pueblo nada más salir de la estación anterior), y le puso su nombre actual. La localidad es visitada por turistas deseosos de hacerse una foto con uno de los carteles más peculiares del universo conocido. El nombrecito de marras significa en galés algo así como La Iglesia de Santa María en el hueco del avellano blanco cerca de un rápido torbellino y la Iglesia de San Tysilo junto a la gruta roja. Lo dicho, el alcalde era un cachondo. El topónimo tiene 58 letras (de las cuales doce son vocales y diez son eles), lo que lo convierte en el más largo de Europa. Pero no del mundo.











