La tierra de los cazadores de fronteras, por Sherlock

A diferencia del dueño y editor de este blog, cuya vagancia y falta de compromiso con sus lectores son proverbiales y legendarias, uno siente la necesidad de comunicar cosas. Y además también tengo tiempo libre. Y ganas de aprovecharlo en algún lugar lejano. Así fue como acabé en Polonia en pleno febrero. Podría hablaros de Cracovia. Cracovia es una ciudad preciosa: monumental, limpia, bien cuidada, que se salvó de los sucesivos bombardeos aliados y soviéticos y ha sabido preservar un sabor medieval único en Polonia. También podría hablaros de mi visita a Varsovia. Gris, soviética, impersonal, gélida y distante; una urbe comunista reconstruida después de ser prácticamente borrada del mapa durante la Segunda Guerra Mundial, en la que solo la presencia del majestuoso río Vístula y un casco histórico que ha intentado preservar su antigua gloria merecen la visita del turista que no busque precisamente la esencia comunista del país satélite en la que se firmó el famoso Pacto. Pero obviamente no voy a hacerlo, por una sencilla razón, y es que este no es un blog de viajes. Es un blog de Fronteras. Si estás buscando información sobre los-siete-malditos-monumentos-petados-de-guiris-y-completamente-sobrevalorados-que-no-debes-perderte, este no es tu lugar. Este blog se llama Fronteras por algo. Sí, ya sé que el tarado de su dueño habla a veces de música disco de los 90 o de novelas de ciencia ficción. No es culpa mía. Pero hasta donde yo sé aquí a veces se habla de fronteras. Y de eso he venido yo a hablar. De cómo me fui hasta la triple frontera entre Rusia, Polonia y Lituania.  

Tripoint1

Monolito en la triple frontera, visto desde Rusia. Esta foto es sumamente ilegal.

Planear un viaje a Polonia no es difícil. Las ciudades más conocidas son Cracovia, Varsovia y Danzig. Por orden de importancia y de latitud. Pero las distancias son grandes, teniendo en cuenta las, por ser muy suaves, mejorables infraestructuras del país. Así que en un viaje de cuatro días, y con una visita de un día a Auschwitz, debí renunciar a una, y sacrifiqué Danzig. El motivo no es otro que ejercer de corresponsal de nuestro querido blog y acercarme a dos sitios que ejercen sobre mí un magnetismo especial: la Guarida del Lobo y la triple frontera. 

Tripoint02

Esto es a lo que en Polonia llaman carreteras nacionales.

La Guarida del Lobo (en alemán Wolfsschanze) es un complejo de búnkeres situado en el noreste de Polonia (parte de Prusia Oriental hasta 1945) desde la que Hitler planificó, supervisó y organizó la Operación Barbarroja, la invasión de Rusia y su posterior desarrollo. En el bosque donde se encuentra esta verdadera ciudad, el dictador alemán pasó más de 800 días con un séquito de más de 2.000 personas. Se encuentra a unos 8 km del pueblo de Ketrzyn (antiguamente conocido como Rastenburg), a unos 80 km de Kaliningrado, en la región de Masuria, y ocupa una superficie de 8 km². Aquí se llevó a cabo en 1944 la Operación Walkiria, orquestada por el Coronel Von Stauffenberg (interpretado de manera sorprendentemente hábil por Tom Cruise en la película homónima que hasta el propio guía del complejo aplaude). Como seguro que los eruditos lectores de Fronteras ya conoen, este coronel, consciente de que la guerra estaba perdida, decidió acabar con la vida del Führer colocando un maletín con explosivos justo bajo la mesa en la que se iba a celebrar una reunión. En el último momento, el maletín fue cambiado de lugar, y su explosión produjo la muerte de 4 personas, pero apenas unas lesiones a quien iba dirigida.

 Tripoint03

Monumento conmemorativo de la operación Walkiria en el lugar exacto donde se produjo el intento de eliminar a Hitler.

La visita al lugar es sobrecogedora, puesto que los búnkeres permanecen todavía en pie pese al intento desesperado de los alemanes de dinamitarlos en su huida del Ejército Rojo. Puede decirse que son prácticamente indestructibles: construcciones de 8 metros de altura de hormigón armado, más 4 o 5 metros bajo tierra; pasadizos, alcantarillado… y casi 60.000 minas anti-persona y anti-tanque que causaron la pérdida de muchas vidas humanas cuando el bosque fue limpiado. Todavía pueden verse los cráteres de las minas al explotar, y varios carteles en polaco, alemán e inglés advierten del peligro de caminar por fuera de los senderos marcados.

Cuidao Donde Pisas

Ojito con donde pisas

En el corazón del bosque, existe un búnker que ha sido rehabilitado como hotel… y en el que, por supuesto, me quedé a dormir. Ser el único huésped de un hotel-búnker, rodeado de un bosque en el que se ideó la muerte de millones de personas, donde el único recepcionista es un polaco que no habla inglés (ni por supuesto, español) y en el que reinaba un silencio sepulcral… es una experiencia para ser vivida. Y contratar a un guía para mí solo que, por supuesto, salía de los senderos marcados cuando le venía en gana (para eso es el guía, digo yo), también.
Guarida del Lobo Hotel
Hotel en el complejo de la Guarida del Lobo. Debajo, un par de fotos del lugar. Visita recomendada, sumamente friki e histórica.
Guarida del Lobo 2
Guarida del Lobo 3
Pero vamos al lío. Allí pasé la noche y las primeras horas de la mañana siguiente. A las 11  puse rumbo noreste y me dirigí a la esquina ídem de Polonia. Uno enseguida se da cuenta de por qué se eligió ese emplazamiento para construir uno de los cuarteles generales del Führer: la zona es , pantanosa, en mitad de la mayor zona de lagos de toda Polonia, que estos días estaban completamente helados, por cierto. Para llegar al trifinium, el camino es largo, muy largo. Básicamente, porque algunos tramos de carretera  para llegar allí parecen calzadas romanas. Es más, creo que las calzadas romanas tenían un pavimento y un adoquinado mejor que muchos kilómetros de la infame carretera que me vi en la obligación de atravesar. Definitivamente, algunas vías polacas están construidas para el tránsito de cabras más que para el de coches. Enfilo hacia Goldap, la última ciudad importante antes de Kaliningrado y donde se encuentra el puesto fronterizo oficial, y de allí me dirijo a la carretera 651. Durante varios kilómetros, esta carretera transcurre paralela a la frontera polaco-rusa, a tan solo 600 metros, y puede observarse un bosque que pertenece en su totalidad al Oblast de Kaliningrado. En un momento dado, la vía gira levemente hacia el norte, y, rodeado de praderas y justo antes de una pequeña cuesta, el GPS me indica que estoy a 100 metros de mi objetivo. Bueno, el GPS y un indicador que reza: “trójstyk granic“. A mí particularmente, eso no me dice nada, así, en frío. Pero resulta que se puede traducir (gracias, Google) por “tripunto fronterizo”. Y yo que pensaba que lo de “granic” era porque el indicador era de granito… 

Bastante elocuente la indicación, si no fuese porque el polaco y yo no hicimos buenas migas en los 4 días que permanecí allí. Sólo acerté a aprender a decir hola, adiós, gracias, buenos días y buenas tardes. Y, básicamente, porque estas dos últimas cosas se dicen igual.

Tripoint04

Carretera polaca con bosque ruso al fondo, camino del trifinium.

Aparco el coche y enseguida me doy cuenta de que no sólo estoy en un tripoint, sino en un quadripoint o-como-quiera-que-se-escriba, pues en ese punto convergen también las provincias (voivodatos) de Varmia-Masuria y de Podlaquia. La valla, esto… bueno… los alambres que se ven en la foto corresponde a la separación de las dos provincias.

Tripoint 05

Límite entre voivodatos con trifinium al fondo

La temperatura es estupenda. Ni frío ni calor, cero malditos grados. Con la tontería, casi no acierto a pulsar los botones de la cámara. Sobre el terreno, la frontera es tangible, se puede delimitar claramente de un vistazo. El bosque pertenece enteramente a Rusia, y la parte del campo que está sin hierba marca la frontera con Polonia. Justo donde empieza la hierba, comienza el país más grande del planeta. Según el cartel cuya foto adjunto, esa zona verde justo frente al bosque es el “pas drogi granicznej”, o cinturón fronterizo. La valla verde se adentra, pues, unos metros en Rusia. A la derecha, una franja de terreno en la que se han talado todos los árboles marca la frontera entre la patria de Putin y Lituania. Una línea de 45 grados desde la esquina de Kaliningrado marca la frontera entre Polonia y Lituania.

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Cartel fronterizo polaco con el monolito tripointero detrás. 

Este es un monolito curioso. Un cartel explica, o más bien advierte, que Lituania y Polonia pertenecen al espacio Schengen, y que traspasar la frontera no supone quebrantar ninguna ley. Pero está terminantemente prohibido poner un pie en Rusia, bajo pena de multa. Es decir, que dar la vuelta al pedrolo tripointero está totalmente prohibido. Una llamada telefónica al dueño y señor feudal de este blog, nunca suficientemente alabado por sus lectores [nota de Diego: yo no he tenido nada que ver en la redacción de este párrafo. De verdad. En serio. Créanme]  desde el mismísmo monolito me hace violar los tratados internacionales en vigor y poner en serio riesgo mi integridad física, mientras doy una vuelta entera al monumento. Incluso me adentro unos metros más allá de la valla verde, adentrándome intrépido y desarmado en territorio ruso. Lo que no entiendo es si realmente pretenden que alguien dé una vuelta parcial al monolito: ¿realmente has hecho semejante recorrido para dejarse un trozo del camino sin recorrer? En el cartel mencionado antes se indica en polaco: “prohibido cruzar la frontera del estado polaco y lituano con Rusia bajo pena de 500 zlotys” (unos 120 euros o 160 dólares al cambio), y que “de Lituania a Polonia: obligados a tener una tarjeta de identidad”. Pero nadie me ha visto. Así que no pasa nada.
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Hay una cámara apuntando directamente a la columna que señala la unión de los tres países. Por supuesto, está en territorio ruso. Ciertamente, me sentía vigilado… y aún no sé si estoy corriendo un serio peligro publicando esto. Algún esbirro de Mr. Vladimir puede estar rastreando mi IP y es posible que mis huesos se pudran en alguna cárcel siberiana. Pero eso no me preocupaba en ese momento: llamar a Diego diciéndole “te llamo desde Rusia, ahora desde Polonia, ahora desde Lituania” merecía cualquier riesgo.

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Verja que delimita el territorio de Kaliningrado. O parte de él. Una parte muy pequeña, de hecho. Como se puede ver en la foto inferior la verja no es excesivamente útil a la hora de evitar incursiones. Las tres fotos fueron tomadas de manera ilegal, arriesgando mi integridad física y moral, todo sea por los lectores de Fronteras. 

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En la triple frontera un interesante cartel proporciona información en ruso, inglés, polaco y lituano. Explica la historia de este punto, que sirve de frontera entre distintas tribus, condados, provincias y países desde hace siglos. La triple frontera empezó a existir como tal tras la I Guerra Mundial. En ese momento marcaba los límites de Prusia Oriental, Lituania y Polonia. Tras la II Guerra Mundial, Prusia Oriental sería dividida entre las repúblicas soviéticas de Rusia y Lituania, así que el punto dejó de ser un trifinium. Con la independencia de las repúblicas bálticas y la desintegración de la URSS, el punto recuperó su condición trifronteriza a partir de 1991.

Tripoint 11

Cartelote explicando en inglés y otros idiomas la historia del lugar. Clic en la imagen para ampliar. 

Un detalle del que no me percaté en ese momento fue el hecho de que no sólo estaba incumpliendo las leyes de tres países simultáneamente, sino también en tres husos horarios diferentes. La triple frontera también lo es temporal, puesto que Polonia está en UTC+1, Lituania en UTC+2 y Kaliningrado en UTC+3. No hay muchos puntos en el mundo que compartan dichas características. Concretamente hay 23. Seis de ellos están en Europa, y en cuatro una de las esquinas es rusa. Rusia tiene seis tripoints horarios, que no está mal, pero el país que más tiene, es China, con ocho. Normal, teniendo en cuenta su política insensata de “todos como en Pekín”.

Time_zones_of_Europe.svg

Husos horarios de Europa. Nótese el tripoint horario entre Kaliningrado, Lituania y Polonia. Nótese también que en el este de Polonia es la misma hora que en Galicia y percátese uno de la insensatez del hecho.

Después de darme varias vueltas por el lugar, disfrutando de mi primer tripoint, vuelvo por mis pasos con la intención de comer en Goldap y, por qué no, darme un garbeo por Kaliningrado. Había estado consultando en internet y por supuesto es necesario un visado, pero quería acercarme al puesto fronterizo y echar un vistazo. Circulaba yo felizmente ya cerca de Goldap cuando un coche de policía me obligó a detenerme. Sudores fríos. Terror. Amago de diarrea. De repente, todo lo que había leído acerca de no traspasar la frontera se me viene a la cabeza. No había otra explicación: ¿por qué parar a un tristísimo Kia Picanto con matrícula polaca que circula un jueves por la tarde por una tranquila carretera (lo de carretera es un decir) de un remoto e inane voivodato? La cara seria, impertérrita del policía hablando como un robot masticando hojarasca seca (así es exactamente como suena el polaco) no ayudaba mucho. Le advierto de que no hablo polaco: me vale el italiano, el español, el inglés y con mucho esfuerzo, el alemán. Afortunadamente, su ayudante hablaba inglés, algo inaudito; a mayor distancia del centro y del sur del país, menor conocimiento del inglés, y peor calidad de las carreteras.
Me explica que circulaba a 83 km/h cuando la velocidad máxima permitida era de 50. Nunca me había alegrado tanto de ser multado por exceso de velocidad.  Y creo que nunca lo haré. Debíó de ver la expresión de felicidad en mi cara, aunque no hacía más que pedirme disculpas por tener que multarme (estoy convencido que yo era el único turista español que habí­a visto en su vida). La broma salió por 200 zlotys, al cambio, unos 50 euros o 65 dólares. Como no disponí­a de efectivo suficiente, me escoltan hasta Goldap para sacar dinero de un cajero automático. Una vez allí me desanimaron de mi idea de cruzar la frontera con Kaliningrado, pues tendría que esperar un buen rato y no me concederían el visado en el momento ni de broma. Hablamos del frío polaco y de las temperaturas en España, me sonríe, me pide disculpas de nuevo y me deja marchar. Lo peor de la multa no fueron sólo lo doloroso del pago, sino las risas y mofas que tuve que soportar al día siguiente por parte de los trabajadores de Hertz del aeropuerto de Cracovia. Debe ser el primer caso en el que un Kia Pikanto es multado por exceso de velocidad. Esa violación de la ley la pagué, pero la de la triple frontera, quedará impune para siempre. ¿Quién se ríe ahora?Tripoint 12
Mi poderoso Kia Picanto, con una potencia equivalente a la de una bicicleta eléctrica, aparcado cerca del trifinium. 
Más info: Si queréis saber cómo era el trifinium antes de 2010 podéis verlo en la página sublime de Jan S. Krogh. Hay más fotos y cosas interesantes en Google Maps
[Nota de Diego]. Poneos en mi lugar. Estaba plácidamente empantanado en una tediosísima reunión de trabajo cuando me sonó el móvil. Discretamente procedí a quitarle el sonido mientras me disculpaba, tras lo cual proseguí explicando aburridas cifras de ventas y cosas de esas que hacen que la gente normal desee no haber nacido. A los veinte segundos volvió a sonar el tiruriru del teléfono. Miré el número en la pantalla y ví que era mi corresponsal favorito. Hice cuentas mentales y dado que el día anterior había visto en su Facebook fotos de Polonia sumé dos y dos y llegué a la conclusión de que el muy mamón me estaba llamando desde algún ignoto límite internacional. Cosa que, dicho sea de paso, no era la primera vez que hacía. Así que murmuré un apresurado “Perdónesuncliente ahoramismovuelvo” y me ausenté de la sala de Power Points. Y qué sorpresa, descuelgo el teléfono y me contesta Sherlock:
- Hola, Diego, te llamo desde Rusia. Perdón, no, te llamo desde Lituania. No, disculpa, te llamo desde Polonia. No, espera, estoy otra vez en Rusia.
A lo que siguió una entretenida charla que incluyó violaciones de leyes en tres países, saltos horarios constantes y un extenso anecdotario de viaje. Y después de eso, a ver quién es el guapo que vuelve a sus columnas de excel a hacer sumatorios infernales.
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43 comentarios to “La tierra de los cazadores de fronteras, por Sherlock”

  1. ZoeRavenclaw Says:

    Muy buen post

  2. Blog de Banderas Says:

    Es la primera vez en la historia de la humanidad que es más beneficioso tener pasaporte colombiano que español. Yo no hubiera necesitado visa para ir a Kaliningrado :) Ahora, Sherlock se queja de las carreteras polacas… no quiero ni pensar de lo que diría de las de Zambia o las de Armenia… Creo que se convertiría en un asesino en serie.

    Amé el post y les sigo debiendo el viaje a Andorra a los 2. Ya llegará. Un abrazo desde Bogotá.

    • Sherlock Says:

      Me encantaría convertirme en asesino en serie si es por haber visitado esos países, Sr. Mapache, se lo aseguro.
      Respecto a lo del pasaporte, una verdadera pena, porque moría por entrar en Kaliningrado. No sabía que los colombianos no necesitan visado. ¿Por qué razón es así?
      Andorra nos está esperando… cualquier día de estos se marcha, cansada de esperar.

      • Blog de Banderas Says:

        En realidad creo que tiene que ver con toda la onda sur – sur en la que estamos metidos ahora. El gobierno de Santos ha hecho un montón de acuerdos de supresión de visados y entre los primeros que hizo estuvieron Rusia y Turquía. De hecho me cuenta un amigo que estuvo hace poco en Moscú que la fila de los europeos en migración en el aeropuerto era eterna y que él pasó por la fila de los que no necesitan visa como si nada hubiera pasado.

        Es más, aparentemente la situación en Colombia ha mejorado tanto que ya Europa aprobó la supresión de visa para colombianos. Falta que implementen la medida.

  3. martincafe Says:

    Lo mejor que puedo decir sobre el artículo, aparte de que si, Cracovia es una ciudad increible, de mis preferidas del mundo mundial, es que si no llegáis a decir que no era de Diego, me hubiera costado saberlo. Me encantó :-)

    • Sherlock Says:

      Debo de ser un álter ego de Diego. Allí donde no llega él, estoy yo. Es un cumplido saber que alcanzo el nivel literario del Sr. González.

  4. JosePeHu Says:

    Fantástico!! La región de Mazury es la única que me falta por visitar de Polonia, aunque me han recomendado hacerlo en primavera-verano. Nunca había caído en lo del trifinium horario!! Me apunto esta visita, mil gracias por la entrada!!!

  5. FranMa Says:

    Hoy he leido en diversos pèriódicos que Turquía tiene un enclave en Siria, la tumba del sultán Solimán Sah ¿alguien sabe algo?

  6. OrlandoLB Says:

    Brutal entrada Sherlock! Un placer haberte conocido en Varsovia. A medida que leía la entrada, más me fastidia no haber podido ir contigo. Algun día iré.

    Un saludo desde Berlín.

  7. tucumano Says:

    Sherlock querido, bienvendio al exclusivo e importante (¿?) club de los posteadores de fronteras… tenemos que remarla, por que don diego siempre esta ocupado en cosas mas importantes, dejándonos a nosotros, los humilde “frontereros” al margen… es justo? snif snif.

    Fuera de toda joda, me diverti muchísimo con el post, excelente entrada, diría que es la mejor del año (es la primera, acaso?)

    Veo que el alambrado en Rusia, está en realidad para evitar el paso vehicular, ya que se ve el inicio de un camino o un claro en el bosque… puede ser?… igual no podés pretender que te alambren todo Rusia, ni que tuviera el perímetro del Vaticano, che.

    Por último, les cuento que estaré viajando al mundial de Brasil (por fin uno que me queda cerca, y es muy posible que esté en Rio viendo España-Chile… que envidia, no?).

    Me ofrezco humildemente como corresponsal, pero para ello exijo que el señor diego gonzalez suspenda momentaneamente sus importantes viales a la moncloa y me mande un mail donde formalmente que autorice y me diga que clase de post quiere que escriba.

    Saludos

  8. Alejandro Says:

    Diegoooooooooo…… (y tu corresponsal)!!!
    ¿Cómo has podido dejar de lado este blog tanto tiempo?.

    Sigue contando historias, que unos cuantos disfrutamos mucho leyéndolas.
    ¡Adelante!

  9. Jaime Says:

    Lo bueno de visitar la Guarida del Lobo en pleno invierno es que seguramente no se habrá topado con los mosquitos “asesinos” que hay allí en verano. Yo creo que son fruto de algún experimento nazi, porque son grandes,fuertes, listos, persistentes, atacan sin piedad y consiguen su objetivo a través de los pantalones vaqueros o de cualquier camisa.

  10. Ricardo Carranza Fernández Says:

    genial cronica sr. sherlock, volviendo a lo grande una entrada en el blog fronteras, ojala ya no nos abandonen tanto tiempo, don diego, sus lectores estamos hambrientos de historias fronterizas, ojal cuenten algo sobre la nueva frontera de ucrania y rusia (crimea) felicitaciones

    Ricardo
    México D.F

  11. visitante Says:

    uff hace mucho qwe no ponian nada; el articulo ha estado bastante bueno

  12. Mus Says:

    Muy interesante y la narración es muy divertida. Gracias por contarnos esta aventura tan curiosa.

  13. Marshaleño Hnl Says:

    En Bielorrusia-Polonia-Rusia también hay un trifinium horario…

  14. Marshaleño Hnl Says:

    Quería decir Bielorrusia-Polonia-Lituania

  15. nuri148 Says:

    Qué pasada! Y yo tan contenta que estaba hace dos semanas cuando visitamos la ciudadela de Saalburg en el Limes, la última frontera del imperio romano…

  16. Martín Says:

    Soy un lector de años de este blog pero es la primera vez que escribo, porque es la primera vez he que estado en la misma frontera que se comenta (e incumpliendo otras tantas leyes) xD

    En el mismo viaje nosotros fuimos más al norte, pasando a Lituania y yendo a una frontera muy curiosa, entre Lituania y Kaliningrado en mitad de una pequeña isla que hay justo al lado de Klaipeda; la isla tiene un parque natural (si eres UE solo cuesta 5 euros al cambio para entrar en coche, un ruso paga más de 15). La frontera en la mitad de la isla es bastante fea en si misma, pero si aparcas el coche un kilómetro antes puedes ir andado por un sendero a la playa (nosotros fuimos en marzo, con el báltico medio helado, impresionante) y caminando por la arena llegas a una frontera en mitad de la nada que es solo un cartel con un cable. Nos arriesgamos a andar unos 100 metros por Rusia sin que, por el momento, nos haya llegado ningún requerimiento judicial.

    No se como subir una foto aquí, os pongo un enlace directo a la foto que tomamos del cartel en mitad de la noche: http://i62.tinypic.com/x5pic9.jpg

  17. Karlos Says:

    Muy buena entrada, y Sherlock, gracias por hacer que Diego sienta remordimientos por dejar abandonado el blog…

  18. Anuro Croador Says:

    espectacular esta entrada, así es genial conocer por fotos un trifinium con tanta historia como ese, por cierto acaba de empezar a regir la ley de excención de visa de chilenos en viaje de turismo a EEUU. espero que Gringolandia no se llene de delincuentes porque de esos hay muchos acá, lamentablemente

  19. Walter Says:

    Me gustó este post. Esos sitios que son nudos donde la tensión se hace notar, como esta triple frontera o la frontera de las dos Coreas; siempre dan lugar a mucho para escribir. Tanta historia en un solo sitio es sumamente interesante. Después de haber visto algunas veces la película de la Operación Walkiria pude ver fotos reales de esos paisajes. El gran valor de un blog es precisamente esto: ver la realidad de las cosas como las ve un viajero cualquiera, con ojos imparciales ; no lo que las cadenas de noticias muestran ni las fotos seleccionadas por las agencias de viajes.

  20. Marshaleño Hnl Says:

    No tiene nada que ver con el post, pero siendo el blog que es, acabo de ver que Noruega es el país que más se extiende de Norte a Sur, calculando con google maps salen 15.097 kilómetros entre la punta más al norte de las Islas Spitsbergen en el Artico, y la más al Sur de Isla Bouvet cerca de la Antártida.

    • Anuro Croador Says:

      ¡Cuidado! que eso se debe al error de apreciación por la proyección Mercator, que alarga hasta el infinito los polos y hace estirar como a un chicle el país de Noruega al estar tan cerca del polo norte las islas Svalbard, haciendo creer que es el mas extenso latitudinalmente, en realidad es mi país, Chile el mas alargado.

      • Anuro Croador Says:

        veo que leí mal ya que consideras una isla en el pacífico sur, mmmm, pero eso es cuestionable, en ese caso, Francia, Países Bajos, EE.UU., Reino Unido, son países bien alargados. Ahora no sé si Noruega considera a Bouvet parte integrante de su territorio, o solo una dependencia, sobre todo al estar deshabitada.

        • Marshaleño Hnl Says:

          Ya, por eso dije de Norte a Sur, Bouvet es una dependencia administarada directamente por el Ministerio de Asuntos Polares noruego, creo que esa es su traducción.
          Estados Unidos, si no me equivoco de Este a Oeste tendría como puntos más lejanos(y cercanos) Guam y la Samoa Americana,Guam-Islas Vírgenes, etc. Francia puede también dar casi la vuelta al mundo entre la Polinesia y Nueva Caledonia en ambos lados de la línea de cambio de fecha conservando además territorios en América(Guayana/St Pierre et Miquelon),Africa (Reunión, Islas Eparchees), Subantártico(Kerguelen y Amsterdam) y por supuesto Oceanía. El Reino Unido creo que sería un Pitcairn-Islas Shettland, o un Chagos(Océano Indico)-Pitcairn o Chagos-islas Caiman.

  21. Cómo meter tres países por el ojo de una cerradura | Fronteras Says:

    […] sensación de observar tres países a la vez. Hay otras maneras más divertidas de hacerlo, como ser detenido por la policía polaca, subirse a un barco de dudosa resistencia o congelarse en Centroeuropa, pero esta es más sencilla. […]

  22. Fernando Says:

    Gracias por ponernos una nueva entrada.
    Llevo ya tiempo con un auténtico ‘síndrome de abstinencia’ fronteril que no sé cómo pasar.

    Saludos a Diego

  23. Pacou Says:

    Muy buena, Sherlock, felicidades por el “trójstyk granic“.
    (Por cierto, yo este verano pasado me hice el de Polonia / Alemania / Chequia).

    Otrosí: la última novela de Martin Cruz Smith y su policía Arkady Renko (sí, el de “Gorky Park”) sucede en Kaliningrado, no te la pierdas! Se titula “Tatiana” y está inspirada en la obra y la muerte de Anna Politkóvskaya.

  24. La tumba de Solimán Schah, el enclave que podría desencadenar una guerra | Fronteras Says:

    […] a FranMa por sugerir el tema en los comentarios de otra […]

  25. Allí donde se cruzan las líneas imaginarias | Fronteras Says:

    […] al guía de su autobús para cruzar ilegalmente la frontera del Congo, gente como Sherlock, que se juega una estancia en una cárcel rusa sólo para llamarme desde una triple frontera, o yo mismo, que estuve a punto de morir congelado mientras trataba de hallar el camino al punto […]

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