La Triple Frontera (por Tucumano, segunda parte)

(Nota: al igual que la primera parte, esta entrada es obra de Tucumano, que nos ha proporcionado el placer de leer una crónica de viaje a uno de los lugares más bellos de la tierra, en primera persona y con alto contenido fronterizo. Todo el mérito es suyo, cualquier inexactitud o incorrección del texto deben atribuírmela a mí).

La confluencia entre los ríos Paraná e Iguazú marca la Triple Frontera más conocida del Cono Sur.

El trifinium propiamente dicho, el punto exacto donde se cruzan las fronteras de Paraguay, Brasil y Argentina, se encuentra en la parte más profunda del Río Paraná a la altura de la confluencia perpendicular del Río Iguazú. Al tratarse de un tripoint acuático, lógicamente no hay un hito fronterizo en el lugar exacto, sino que cada país tiene su respectiva pirámide en el punto más cercano al trifinium. Para llegar a las costas hay que bajar decenas de metros por pendientes escarpadas y llenas de barro, por lo que los monumentos e hitos están en la tierra elevada. Erróneamente, los lugareños creen que es el único trifinium del mundo marcado únicamente por ríos, aunque en Europa del Este existen unos cuantos.

Bandera del departamento paraguayo del Alto Paraná, una bandera con tres banderas dentro, algo digno de figurar en un tratado de vexilología.

El más accesible de los tres hitos trifronterizos es el argentino. Está en el mismo casco urbano de Puerto Iguazú, así que con sólo 10 pesos (dos dólares y medio) pude acercarme al lugar. En la esquina sureste del trifinium se encuentra la pirámide, pintada con los colores nacionales de Argentina y fechada en 1903 (año de la firma del tratado de límites con Brasil), mástiles donde en ocasiones importantes flamean las tres banderas, unas cuantas placas, unos puestos de souvenir y un monumento a las Malvinas Argentinas. Los turistas comunes , luego de pasear por la feria y cansarse de sacar fotos, miran a los costados buscando que mas hacer, como si hubiera una obra de teatro o algo así… ¡Es un hito! ¿Qué más se le puede pedir?

Arriba, hito argentino (© Pablo Etchevers). Debajo, monumento para actos protocolarios con mástiles para flamear las tres banderas (click en la imagen para ampliar).

Al otro lado del trifinium, en la orilla brasileña, se puede observar el mismo monolito de 1903 con sus colores verde y amarillo. Un poco mas abajo, en la mismísima esquina hay una gran construcción circular llamada “Espaço das Américas”: Un proyecto para hacer un centro de convenciones de difícil inauguración. Si bien esa zona pertenece al municipio de Foz de Iguazú, el lugar está a mas de 5 kilómetros del centro, y para llegar ahí hay que atravesar unas favelas algo peligrosas (por algo no conseguí taxistas valientes que me llevaran).

Cartel indicando el “Marco de las tres fronteras”, cerca de la aduana brasileña. Debajo, pirámide con los colores del Brasil (fuente: Wikicommons).

En el lado paraguayo de la Triple Frontera no hay una pirámide, sino una especie de prisma, situado, no en Ciudad del Este, sino en el puerto de ésta, llamado Puerto Franco. Llamativamente, el nombre no se debe a consideraciones impositivas, sino que es en honor al Dr. Manuel Franco, presidente del Paraguay en 1918.  A pesar de tener 70.000 habitantes, Puerto Franco es considerada una “Ciudad dormitorio” ya que más de la mitad de sus pobladores desarrolla sus actividades laborales en Ciudad del Este.

Sobre estas líneas, la aduana paraguaya en Puerto Franco (© egm_ar). Debajo, El hito ceremonial tras la aduana (fuente)

De Puerto Iguazú parte un ferry que une Argentina con la ciudad paraguaya de Puerto Presidente Franco, única vía de comunicación entre las dos ciudades que no pasa por territorio brasileño. ¿Por qué una vía fluvial existiendo una terrestre? Para evitar, claro está, las aduanas brasileñas, muy severas con el transporte de alimentos, como ya vimos en la primera entrada, son capaces de decomisar cebollas. Del mismo lugar sale el pequeño barco turístico que recorre el río Iguazú hasta la Triple Frontera y el puente Tancredo Nieves. No hace falta decir que me subí a ese barco entusiasmado y lleno de emoción. Hice muchas fotos desde él, pero sufrí lo que en este blog debería empezar a conocerse como “La maldición del trifinium“. Yo no tuve problemas con aduaneros, ni me quedé congelado en mitad del bosque, pero justo cuando el barco alcanzó el punto exacto donde se unen los tres países y se detuvo en él… mi cámara se quedó sin batería.

Foto del trifinium desde el puerto de Puerto Iguazú. A la izquierda, Argentina, al fondo Puerto Franco (Paraguay) y a la derecha, Brasil. Debajo, la única foto que pude tomar desde el punto de las tres fronteras, con el Espaço das Americas brasileño en primer plano y la pirámide brasileña arriba a la izquierda de éste (clic en la imagen para ampliar).


La maravilla natural del mundo: Las Cataratas del Iguazú.

Tras visitar las tres ciudades y la Triple Frontera, sólo me faltaba visitar la gran maravilla. A tan sólo 25 kilómetros del trifinium, Iguazú arriba, se encuentran las majestuosas cataratas. Aproximadamente un 85% son de Argentina y el 15% restante de Brasil; este reparto tan desigual se explica en que la línea de vaguada o de máxima profundidad del Río Iguazú hace una curva cerrada (hacia Brasil) al pasar por la imponente Garganta del Diablo, la cual deja a su izquierda aproximadamente 220 saltos en Argentina.

Foto tomada desde el avión en la aproximación al Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú. Se ve el curso superior del río y la espectacular columna de vapor que levantan las cataratas.

Las Cataratas fueron vistas por primera vez por un europeo en 1542, cuando el expedicionario español Álvar Núñez Cabeza de Vaca buscaba una ruta desde la desembocadura del Río de la Plata hasta Asunción. Cómo no había GPS en esa época, se aferró al Paraná sin remontar el Paraguay y en el trifinium, dejó el Paraná para remontar el Iguazú hasta toparse con esta maravilla que bautizó con el nombre de “Saltos de Santa María”. Por suerte hoy posee su nombre original, que en guaraní significa “Agua Grande”: Estamos hablando de un promedio de 10.000 litros por segundo, los que pueden llegar en un día hasta 200.000 l/s por las impredecibles y caprichosas lluvias tropicales de río arriba, transformándose así en las cataratas mas caudalosas del mundo

Las cataratas. A la izquierda, Brasil, a la derecha y al fondo, Argentina. (clic para ampliar con resalte de la frontera)

En las primeras décadas del siglo XX, los gobiernos de ambas orillas, con una notable sabiduría, decidieron expropiar las quintas adyacentes a las CI con el fin de crear (cada uno) un Parque Nacional a fin de preservar ésta maravilla para nosotros y las generaciones venideras. Bendita sea la memoria de esos visionarios. El “Parque Nacional Iguazú” y el “Parque Nacional do Iguaçu”  (ambos patrimonios de la Unesco) constituyen en conjunto 2.500 km² de selva protegida como último refugio de lo que fuera en su momento la Selva Paranaense, este paraíso terrenal es frecuentado anualmente por 650.000  turistas de todos los rincones del mundo, potenciando a la Triple Frontera como uno de los principales destinos turísticos de Sudamérica.

Cataratas del lado argentino

Dado que el 85% de las CI son argentinas, la visita de ese lado es en el que se toma mayor contacto con cada uno de los saltos. En tanto del lado brasileño al tomar fotografías del lado argentino se obtiene una real magnitud de tamaña obra de la naturaleza.El recorrido turístico del lado argentino se divide en 3 partes, las cuales se pueden hacer en cualquier orden: Garganta del Diablo, Circuito Superior y Circuito Inferior. Para llegar hasta las mismísimas fauces (nunca mejor usada la expresión) de la Garganta del Diablo es necesario tomar el tren ecológico que recorre 7 km. de la selva hasta llevarnos al inicio de un rosario de pasarelas que cruzan el máximo ensanchamiento del Iguazú superior.

El tren ecológico, llamado así porque usa gas natural como combustible para reducir el impacto ambiental.Además es sumamente silencioso.

Por la Garganta cae el 80% del caudal de las cataratas, el centro de la misma se conoce como Salto Unión que es el límite de las dos naciones (la mayor profundidad). Llegar a apreciar semejante mar caer a una especie de vacío, tapado por los arcos iris y la nube de vapor que se eleva hasta el cielo es un privilegio con el cual uno toma una dimensión de lo pequeños e ingratos que somos los habitantes de éste generosísimo y fantástico planeta.  He disfrutado cada uno de los minutos que estuve al borde de éste eterno espectáculo, ver los mismos sentimientos de asombro, desorientación hasta las lágrimas de visitantes de cualquier lugar del globo me hace preguntarme cómo puede ser que nos peleemos entre nosotros si todos sentimos igual. Éste lugar es el hábitat del vencejo de cascada, una especie que, por su internacionalidad y carácter fronterizo, debería ser la mascota del blog.

Arriba, foto de las cataratas tomada desde Brasil. Debajo, tomada desde Argentina.

Durante el recorrido aproveché para sacarme una vieja duda: un guía del lugar me confirmó que una o dos personas por año se suicidan al sortear las barandas de las metálicas pasarelas. Alguien me narró de una alemana que luego de dejar todos sus ahorros en el hotel, saltó veinte metros antes de la caída, y que mientras se acercaba a su segura muerte, se despedía con una sonrisa de los atónitos y desesperados testigos. Los cadáveres de los suicidas lo encuentran despedazados río abajo días después. ¡Brrrrrrrr!

Toda la fuerza de la naturaleza

No encuentro palabras para describir lo que se siente ver pasar pacíficos pero rápidos ríos cristalinos por debajo de los pies, desapareciendo completamente a los pocos metros en el vacío… y a continuación, levantando un poquito la vista, muy pero muy lejos, con un color más oscuro, se ve el Iguazú inferior y la costa brasileña. Es una incógnita saber que pasó en el camino, es como que le hayan arrancado los capítulos centrales a una novela de suspenso, teniendo únicamente la tensa calma del principio y luego el lejano y trascendental desenlace, desconociendo la trama.  Para ver dicha trama es necesario volver sobre nuestros pasos pidiendo perdón a los turistas que van por la angosta senda que se ensancha en los puentes. Casi en el comienzo del Circuito Superior, por una sucesión de escaleras, se llega al Inferior, el cual recorre lo mismo, pero por abajo, pudiendo literalmente empaparse con la trama y despejando toda duda nacida en la parte superior.

Las cataratas desde arriba. El río desaparece y allá al fondo se le ve reaparecer junto a la ribera brasileña.

Antes de bañarnos con los saltos, hay un parador (en realidad a lo largo de todos los circuitos hay baños y puestos de venta) el cual sufre de la inaudita y constante invasión de coatíes conocidos también como “Nasua”. Los coatíes (que en guaraní significa “Nariz alargada”) se mal acostumbraron a vivir de los restos alimenticios de los humanos. Por más que los guardaparques traten de educar a los visitantes, nunca falta el que se arriesga a sufrir las mordidas o rasguños de estos seres. Aunque parezcan amistosos y domésticos, estos omnívoros son salvajes. Mi hija pequeña tuvo su primer contacto con estos animales cuando, mientras yo le cambiaba el pañal, uno de ellos se acercó a su carita y ella le pegó un manotazo, haciéndole huir como alma que llevase el diablo.

Un coatí en medio de un bar. En la foto de abajo, la manita inocente que se ve es la de mi hija.

En el Circuito Inferior no sólo se pueden ver las saltos mas pequeños desde abajo, si no que también (cuando el clima lo permite) hay un bote gratuito que traslada al visitante a la isla San Martín, desde donde se puede tener otra perspectiva del lugar. Desde dicha isla uno esta literalmente rodeado de cataratas. También, abonando una considerable cifra se puede contratar el “Circuito Aventura”, que nos permite por un medio fluvial estar al lado de varios saltos (desde abajo). Próxima a la caída, la lancha apaga sus motores, para dejar que las fuerzas de la naturaleza nos atraigan peligrosamente a una muerte segura. Sentir como ese semejante estruendo nos absorbe cual agujero negro espacial, le pone a cualquiera los pelos de punta. Cuando el fatal desenlace parece inevitable, la lancha prende sus motores para huir raudamente, y así repetir la emoción un par de veces. Luego bajamos velozmente por el Iguazú inferior hasta llegar a Puerto Canoas, en dónde la excursión continua en un jeep adentrándose en la selva.

Sobre estas líneas, lanchas acercándose a los saltos, debajo, vista desde la lancha.

Para conocer el lado brasileño es necesario hacerlo al día siguiente, ya que esto no es como las Cataratas del Niágara, donde con una monedita se puede cambiar de país. Acá es necesario salir del Parque Nacional Iguazú, volver a Puerto Iguazú, hacer migraciones argentinas, cruzar por el Tancredo Neves, hacer migraciones brasileñas, llegar al Parque Nacional do Iguaçú y pagar la entrada (además para cada cosa hay que hacer cola).La única pasarela del lado brasileño simplemente recorre desde arriba, (la tierra superior) el margen de Brasil del Río Iguazú. Como ya lo dijimos, a lo largo de la pasarela se pueden sacar infinitas fotos sin que se moje la cámara, de las cuales uno puede tener una mejor perspectiva de las Cataratas Argentinas, pero carece de la emoción de interactuar con las mismas. Los coatíes, eso sí, siguen presentes.

Cataratas argentinas fotografiadas desde Brasil

Y así llega el final de esta crónica, que he disfrutado narrando casi tanto como viviendo. Me despido, no sin antes recordarles que pueden [Nota de Diego: no pueden, DEBEN] votar a las Cataratas del Iguazú como una de las Siete Maravillas Naturales del mundo en Votocataratas.com.

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23 comentarios to “La Triple Frontera (por Tucumano, segunda parte)”

  1. Tucumano Says:

    Que puedo agregar?
    ¡Gracias Diego!

  2. Nuria Says:

    Gracias a ambos. Y yo estuve ahí.

  3. Noelthom Says:

    Excelente historia y grandes fotos Tucumano. Entre las cosas que debo hacer en esta vida, gracias a ti, se añade viajar y conocer este trifinium :D

    Saludos

  4. sherlock Says:

    Tucumano, eres un fenómeno. Me quito el sombrero. (También me lo quito ante Diego, no vaya a ser que se ponga celoso…)

  5. Alejandro Says:

    Excelente reportaje.

    Me ha sorprendido lo de creer que era la única trifinium acuática del mundo cuando (está por demostrar y detallar…) hay una quatrifinium acuática en Africa.

    • Tucumano Says:

      Gracias Alejandro

      Como vos decis, trifinium hay muchos
      Quatrifinium, uno sólo (ya se hablo de él, pero como ya dije, queda mucho por agregar… el que quiera viajar ahí es apoyado por todos para hacer su comentario aca)

      http://fronterasblog.wordpress.com/2009/03/09/cuatro-fronteras-que-convergen-o-tal-vez-no/

    • José Carlos Says:

      De hecho, no hay que irse hasta Europa: la trifinium Perú-Ecuador-Colombia es acuático; la desembocadura del río Güepí en el Putumayo, para ser exactos. Cierto que, a diferencia del Iguazú-Paraná, es una región inaccesible al turismo, de muy baja densiadad poblacional y poca o nula presencia de cualquiera de los tres Estados.

      Gran post. Estuve por ahí en 2005 y recuerdo bien mucho de lo descrito. Y las cataratas, de lo mejor que me pasó en la vida. Me gustaron tanto que pasé 3 días enteros en ellas (2 en el lado argentino, 1 en el brasileño). Volvería una y mil veces.

  6. Felix Says:

    Buena entrada….espero volver a estar ahi muy pronto…
    saludos desde Colombia.

  7. sebastian vargas Says:

    Muy buen relato. La verdad, una emocion enorme leer y ver que hay otros locos como yo, apasionados por las fronteras. Es dificil describir esta sensación, lo concreto que googleaba sobre fronteras y dí con un blog similar al que tenía pensado crear. Estuve en ese lugar, bellisimo por cierto.
    Con más tiempo, puedo agregar relatos de fronteras, ya que soy un fanatico del tema y recorrí varias como la que mencionan o las de Uruguay con Brasil, donde lamentablemnte no tengo fotos pero sí memoria como para documentar un viaje inolvidable por todos los puntos fronterizos de estos paises vecinos.
    Saludos

  8. diex Says:

    muy lindo lugar, muy recomendable.
    ah, estas seguro que el caudal es ese que indicas? me parece que es muchisimo mas, algo como 1 746 m³/s (máximo 12 799 m³/s)

    http://es.wikipedia.org/wiki/Cataratas_del_Iguaz%C3%BA

    • Tucumano Says:

      Soy lo mas alejado de un experto en caudales hídricos, las cifras que puse fueron las que el guía me dio, veo que en la wikipedia hay otros valores… abrá que volver a viajar allí para sacarnos las dudas ;)

  9. Marcelo Argentino Says:

    Excelente Tucumano !!!!!!!!!!! Un orgullo argentino las Cataratas !! Y tu relato brillante !!
    Recomiendo a tantos visitantes que se acercan a nuestro paìs una vualta por esta maravilla.
    Saludos !!

  10. Antonious Says:

    Como siempre primero dar mi enhorabuena a Diego por este blog que me tiene enganchado hace ya un tiempoy a Tucumano por este gran reportaje.
    Tucumano me hago la misma pregunta sobre el ser humano y por que andamos siempre peleandonos, si sabemos que esta naturaleza no nos pertenece, creo que al igual que tu cuando observo la inmensa fuerza con la que actua nuestra madre tierra entiendo lo pequeño y debiles que somos. Yo tambien lloraria en presencia de estas fuerzas colosales.

    Un abrazo fuerte a todos los que disfrutais con este gran blog.

  11. Exequiel Elias Contreras Ibañez Says:

    porque sera que el lugar que muestra google earth como triple frontera esta como 2 km mas al norte

  12. Tucumano Says:

    Las Cataratas están a un paso de ser una de las Siete Maravillas del Mundo

    http://www.lagaceta.com.ar/nota/459593/Tucumanos/Cataratas-estan-paso-ser-Siete-Maravillas-Mundo.html

  13. Tucumano Says:

    El 11-11-11 se cerró la votación, dónde las cataratas ganaron y son una de las 7 maravillas naturales del mundo.
    Gracias a todos los que apoyaron

    http://votocataratas.com/

    http://es.wikipedia.org/wiki/Siete_maravillas_naturales_del_mundo

    http://world.n7w.com/new7wonders-of-nature-finalists/iguazu-falls-argentina-and-brazil/

  14. Arianovich Says:

    Severo!,no entiendo porque en la triple frontera de Brasil,Colombia y Peru habiendo tambien una zona semejante nadie la visita? Pokerface :I.

  15. Trifinia: Los lugares donde tres países se vuelven uno | Banderas del Mundo Says:

    [...] a las Cataratas do Iguaçú (en el blog fronteras del gran Diego González -otro coloso- hay un reporte sobre este lugar). Como no da para establecer un hito al medio del cauce, cada país estableció uno propio en su [...]

  16. Cómo meter tres países por el ojo de una cerradura | Fronteras Says:

    […] a la vez. Hay otras maneras más divertidas de hacerlo, como ser detenido por la policía polaca, subirse a un barco de dudosa resistencia o congelarse en Centroeuropa, pero esta es más sencilla. Yo conocí la historia gracias a […]

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